Desde noviembre 2024 pasado, Esteban Mora no ha podido ver a sus hijas debido a una disputa con su expareja, quien lo amenazó con no permitirle contacto con ellas sin una orden judicial. A pesar de los esfuerzos legales, Esteban sigue sin obtener respuesta en los tribunales y clama por ayuda.
Él asegura que no pretende quitarle la custodia a la madre, sino simplemente ejercer su derecho a compartir con sus hijas. Ha perdido fechas importantes como su cumpleaños y celebraciones familiares, lo que le ha causado gran angustia.
En su análisis legal, el licenciado Douglas Román Díaz destaca la importancia del principio de interés superior del menor y subraya que ningún progenitor debería utilizar a los hijos como herramienta de manipulación en disputas personales. También resalta que el derecho de visita es fundamental y que los jueces deben garantizar su cumplimiento en favor de los niños y del padre afectado.
El caso de Esteban es un claro ejemplo de cómo los procesos judiciales pueden volverse largos y desgastantes, afectando no solo a los padres, sino también a los menores involucrados. La justicia debe actuar con prontitud para evitar daños emocionales irreversibles.
20 Febrero 2025